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martes, 12 de noviembre de 2024

¡UN CONSEJO Y UN RECUERDO!

Mi maestra de universidad me decía o nos decía en sus entrañables clases que, cuando hacemos la tesis, lo que muchos trabajos muestran es el desarrollo de un marco teórico que va por una dirección y el resultado de los análisis de datos va por otra.

Solo después de haber avanzado en los procesos del trabajo de investigación y la experiencia recuperada en todo este tiempo, recién me doy precisa cuenta de lo que nos quería decir y enseñar y aquilato con cariño sus enseñanzas.

Resulta que existe una tendencia marcada entre los estudiantes de últimos años, ergo tesistas, a mostrar un manejo, la más de las veces prolijo de las teorías, dejando de lado lo que en realidad podría ser de interés en la construcción del objeto de estudio y de todo aquello que se haya dicho sobre el constructo en proceso, que es, según mi modesto criterio, aquello que las teorías dicen de nuestros objetos de estudio.

Paralela y simultáneamente, otra tendencia recurrente que identifico ahora que, reviso trabajos de estudiantes del pregrado y de maestría, es que los estudiantes comienzan exponiendo conjeturas derivadas de la recolección de datos haciendo un impresionante soslayo de los antecedentes teóricos, con lo que el resultado es que se construye una aproximación a la realidad total o parcialmente diferente a lo diseñado o pensado de inicio y que está fuertemente argumentado en la proposición del objeto de estudio y en el marco teórico del diseño de investigación. Yo considero que esta mala práctica es lo que en realidad sucede para que mi recordada maestra haya dicho eso que dijo en aquel tiempo cuando estaba viva y compartiéndonos sus experiencias.

Esta práctica recursiva, debo decir que, inclusive yo la he repetido inconscientemente, puede resolverse sobre la marcha en el trabajo de investigación gracias al consejo del viejo maestro, Pierre Bourdieu, quien lo aprendió, a su vez, de otro gran maestro racionalista, Gastón Bachelard,  quienes nos llaman la atención sobre el poderoso concepto de la “vigilancia epistemológica” que precisamente ayuda a controlar nuestros actos intuitivos a través de poner en tela de juicio todos los pasos que damos cuando hacemos investigación. Gracias a ese concepto, puedo decir que ahora comprendo no sólo lo que mi querida maestra me enseño, sino que me permite criticar con fundamento el trabajo de otros colegas y estudiantes.

Confirmamos así que, el diseño es una importante parte de una investigación, porque es en esta etapa de planeación donde se identifica el objeto de estudio y se puede evidenciar el proceso por medio del cual estamos tratando su constitución desde diferentes perspectivas y la vigilancia epistemológica resulta el recurso más útil para deshacernos de aquello que no es útil para nuestra investigación, agenciarnos de lo que sí es útil y valorar aquello que podemos usar como un accesorio para seguir trabajando sobre las ideas.

Sólo con este convencimiento, cobran sentido los consejos o recomendaciones de los manuales que aparentemente son mecánicos y repetitivos, como por ejemplo el hecho de la forma de redacción del objetivo se relaciona, luego, con la exposición de ideas del trabajo de campo; o que no confundamos categorías de una escuela, por ejemplo, marxista con una funcionalista.

El proceso de diseño consiente y enfocado (con vigilancia) nos ayudan a ordenarnos mentalmente en el momento de diseñar y guiarnos en la práctica de la recolección de datos o trabajo de campo para precisamente no caer en esa tendencia y mala práctica que señalaba mi recordada maestra.

Pero bueno, acá va la recomendación que les hago: Cuando estén haciendo la primera aproximación a la construcción de su objeto de estudio, en ese preciso momento que diseñan la investigación, cuando hacen el perfil, es cuando les será muy útil tener en cuenta que lo que construyan debe verse en el proceso de recuperación de los datos.

Cuando encontramos algo realmente útil para la investigación, no solamente en el proceso de diseño sino en el de afinamiento del análisis teórico y luego en el de reconceptualización, podemos ordenar en dos simples clases de materiales: Lo que es pertinente y lo que es accesorio.

La primera categoría nos servirá para redactar el perfil, luego nos será útil para ayudarnos en la identificación de variables para el análisis y finalmente, como criterio ordenador de la exposición de nuestros resultados.

Todo lo demás es accesorio. Es decir que nos ayuda a darle más corpulencia a nuestro diseño (perfil) a entender mejor nuestro objeto y a ramificar nuestras reflexiones cuando exponemos los datos.

María Luisa Talavera
Etnógrafa educativa


Y como decía mi maestra la rigurosa etnógrafa educativa: Con estas recomendaciones, toca sólo investigar y analizar; y yo aumento, luego, exponer lo reflexionado.

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